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Trabajar en Hatz

Bernhard Richter-Schützeneder

 

Ingeniero Industrial (FH) - Director del equipo de marketing

"Si se está dispuesto a continuar desarrollándose y se posee la iniciativa propia necesaria, cursar los estudios universitarios en Hatz es posible en cualquier momento.“

¿Por qué se decidió por una formación profesional en Hatz? ¿Cuáles fueron los factores decisivos para tomar esta decisión?

 

A través de conocidos, sabía que Hatz es una de las pocas empresas en las que las jóvenes promesas de la región tienen una oportunidad justa de abrirse camino hacia una posición destacada. No estaba seguro de si después del Bachillerato debía estudiar o no. Cuando me decidí por una formación profesional, definitivamente quería trabajar para una empresa en la que se tuviese una oportunidad de demostrar lo que uno vale incluso sin estudios universitarios. Por supuesto, Hatz es conocida en la región por la alta calidad de la formación que imparte y la alta tasa de contratación tras la formación. Todo esto reforzó aún más mi decisión de concentrarme en Hatz y de no enviar ninguna otra solicitud.

¿Porqué se decidió por unos estudios universitarios tras la formación profesional? ¿En qué departamentos trabajó durante sus estudios universitarios y cuáles eran sus tareas allí?

 

Tras un año con buenas valoraciones internas en diferentes departamentos, por fin pude trabajar de forma autónoma un año entero durante la formación en el servicio interno de ventas de Asia. Me lo pasé realmente bien y fue exactamente lo que había deseado, ya que de ese modo tuve la oportunidad de ponerme a prueba ya durante la formación. Entonces me di cuenta de inmediato: esto es exactamente lo que quiero hacer. Sin embargo, tenía la sensación de que mis conocimientos obtenidos en el Bachillerato técnico y en la formación no bastaban para las tareas de venta de motores diésel. Por eso decidí comenzar unos estudios universitarios de ingeniería industrial.
Cuando informé a mi superior de mis planes, él me propuso cursar unos estudios universitarios duales, con la promesa de que podría continuar trabajando en el área de ventas de Hatz durante los estudios. Para mí esa fue la solución ideal, podía mantener el puesto el área de ventas y estudiar y obtuve también una remuneración de prácticas por mi trabajo.
Durante los estudios universitarios, todo el tiempo fui responsable de ventas en Asia. Tras un año y medio en el servicio interno, todavía durante el primer ciclo de los estudios universitarios fui designado gerente regional de ventas. Desde entonces trabajé de forma autónoma también en el servicio externo. Mi primer viaje de servicio me llevó tres semanas y media a Japón; a continuación, durante la fase de prácticas, estuve en casi todos los países de Asia. Por supuesto, todo esto sólo era posible porque incluso en la fase del semestre por las noches estaba dispuesto a trabajar desde el portátil. Era cansado, pero también muy instructivo.

¿Cuáles eran sus tareas como ingeniero de ventas y cuáles son éstas ahora como director del equipo de marketing?

 

Tras terminar los estudios universitarios, me contrataron de forma permanente como ingeniero de ventas. Era responsable de todo el proceso de ventas en diversos mercados, entre otros, de China, Vietnam, Japón, Corea, Rusia, India y, más tarde, EE. UU. y Sudáfrica. Como director del equipo de marketing, hoy mi tarea es apoyar de manera estratégica las ventas operativas junto con mis empleados. Entre mis funciones se incluyen la gestión del producto, el estudio, el análisis y las estimaciones de mercado. Mi ámbito de responsabilidad también abarca la documentación técnica, la organización y realización de ferias, la publicidad, la presencia en Internet, el diseño corporativo, el trabajo de prensa, y mucho más.

¿Qué le gusta especialmente de sus tareas y por qué le gusta trabajar en Hatz?

 

Lo que más me gusta es que nunca se hace dos veces la misma cosa. Cada tarea es diferente, cada tarea es un nuevo desafío. También me lo paso muy bien conociendo gente de todo el mundo, aprendiendo a comprender otras culturas y experimentando tan de cerca la diversidad del mundo.
Otro factor es la forma tan familiar en la que se trabaja en Hatz. Nadie cierra la puerta y se esconde tras su escritorio. El trato recíproco es abierto y amable, y los jefes, incluidos los propietarios de la familia Hatz, siempre están dispuestos a escuchar a los empleados.

¿Cuál es su conclusión? ¿Empezar en Hatz fue la decisión correcta?

 

Sí, definitivamente tomé la decisión correcta. Actualmente llevo más de 12 años en Hatz, y nunca me he aburrido, ya que aquí la actividad es muy variada. Además en la empresa hay un ambiente estupendo con los compañeros y también con los jefes. Hoy en día es difícil encontrar estas condiciones tan ideales en empresas que actúan a nivel internacional.